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Carta abierta: urge profundizar el paro y unir al pueblo contra las políticas del régimen y contra el oportunismo, que busca apaciguar el movimiento

Carta abierta de la Coordinadora Nacional Sindical, Social y Popular, CNSSP

Urge profundizar el paro y unir al pueblo contra las políticas del régimen y contra el oportunismo, que busca apaciguar el movimiento

Bogotá, mayo de 2021

Compañeros:

Colombia asiste desde el pasado 28 de abril a un estallido de indignación e ira popular larvado por décadas en que se generalizaron la pobreza, el desempleo, el hambre, la miseria, la informalidad. La pandemia no es el origen de estos males, solamente los agudizó, así como la reforma tributaria fue apenas el detonante. Estos padecimientos de las masas contrastan y son el resultado del enriquecimiento sin límites de grandes burgueses, terratenientes y capitalistas financieros nacionales e internacionales, en beneficio de los cuales actúa todo el aparato estatal y se trazan las políticas imperialistas a través del Fondo Monetario Internacional, la Ocde y otras agencias multilaterales.

A la cabeza de la lucha se ha puesto la juventud universitaria y la que habita los enormes cordones de miseria de las grandes ciudades, que ni consigue trabajar ni continuar sus estudios y solo cosechan diarias frustraciones y que se han convertido en blanco predilecto de la aguda represión y el permanente hostigamiento policíaco. Los jóvenes han derrochado heroísmo, arrojo, capacidad de sacrificio, espíritu solidario, virtudes necesarias que le auguran un promisorio futuro a las gestas populares.

El alma de la táctica, descubierta por las masas juveniles y los amplios sectores populares, que las han apoyado con decisión, han sido los bloqueos de las vías urbanas e intermunicipales; por ello el gobierno y los grandes medios de comunicación han lanzado una verdadera cruzada contra los cortes de las vías. Fruto de esta táctica, en menos de un mes las masas han obtenido logros que no se han conseguido en décadas de concertación, ni siquiera en el gran paro del 21N, pues el apaciguamiento del Comité Nacional de Paro, CNP, permitió la aprobación de la reforma tributaria de ese año y del holding financiero. A la campaña contra los bloqueos se ha sumado, con subterfugios y dobleces, esa cúpula del CNP y sus mentores ideológicos y políticos, que abominan que el pueblo les haya demostrado la inutilidad de sus “paros”, circunscritos a inocuos desfiles festivos y carnavalescos.

El gobierno para contrarrestar el movimiento desató la más feroz represión, en la que incluye la abierta intervención de bandas armadas de “gente de bien”. Han sido asesinados al menos 40 manifestantes, hay centenares de desaparecidos y millares de heridos. Además, guiado por el fascismo delirante de su amo, Álvaro Uribe, Duque ha dado la orden de arrasar a sangre y fuego los bloqueos. Y entre el presidente, el fiscal y la procuradora anuncian que procesarán penal y disciplinariamente, confiscarán bienes de quienes protestan; hasta los alcaldes y gobernadores que no se plieguen a la brutal agresión a los manifestantes han sido notificados de que serán objeto de juzgamiento.

Ante la auspiciosa situación, ha surgido la necesidad de dotar la lucha, en buena parte espontánea, de una mayor organización y centralización, lo cual ha sido planteado por distintas agrupaciones y personas. La Coordinadora Nacional Sindical, Social y Popular, en su asamblea general del 15 de mayo, aprobó declarar su disposición a entablar conversaciones con los más vastos sectores, personas y organizaciones a fin de acordar los términos de convocatoria de un gran encuentro nacional para analizar el desarrollo del actual paro nacional y procurar su extensión y profundización. A tono con esto, nos permitimos plantear algunos criterios y reivindicaciones ineludibles en este necesario propósito de unidad.

Consideramos que las circunstancias imponen las siguientes bases mínimas:

Respaldar y vincularse incondicionalmente a la lucha de la juventud y condenar con firmeza el tratamiento de vándalos, criminales, narcoterroristas y otras infamias que el régimen y los medios de comunicación oligárquicos les endilgan.

Apoyar y fortalecer los bloqueos, como forma principal de lucha en este momento, a partir de la cual se puede llegar a un paro general indefinido de la producción, el transporte, los servicios y en general de toda actividad, única manera de arrancarle al régimen las justas exigencias del pueblo.

Impulsar las asambleas populares por barrios, localidades, comunas, municipios, regiones, sectores económicos.

Declarar enfáticamente que el Comité Nacional de Paro, CNP, no representa el movimiento juvenil y popular en marcha y, por el contrario, lo que ha hecho es usurpar la lucha de las masas con el propósito de restarle radicalidad, de apaciguarla y ponerla al servicio de los intereses individuales y electorales de una minúscula cúpula de dirigentes y de sus padrinos políticos. La consigna: ¡El Comité de Paro no nos representa!, agitada cada vez con más fuerza y amplitud, debe ser una de las guías para la unidad. 

Por otra parte, la unidad que se busca debe ser para desarrollar las luchas contra las políticas del régimen y no para apaciguarlas; debe oponerse a la llamada concertación; las decisiones se deben tomar democráticamente y cualquier decisión en eventuales negociaciones con el gobierno deben ser ad referéndum de las organizaciones de masas comprometidas. Tiene que ser de una gran amplitud, y para ello hay que deponer los sectarismos y la prepotencia, y vetar sin ambages que el movimiento pretenda ser utilizado como plataforma electoral de cualquier partido o movimiento político. Los anteriores son apenas unos mínimos requisitos irrefragables.

Finalmente, proponemos que se levanten, entre otras, las siguientes banderas, que creemos unifican a los más amplios sectores de la sociedad. No obstante, de la vinculación con los luchadores y en especial con los jóvenes, seguramente este programa mínimo será enriquecido con creces.

  1. Exigir que sean juzgados los autores materiales e intelectuales de los asesinatos, torturas y desapariciones de manifestantes y que las familias de las víctimas sean resarcidas. Que se disuelva el Esmad; que se desmilitarice el país, y que caigan el ministro de Defensa, Diego Molano, y los comandantes del Ejército, Eduardo Zapateiro, y de la Policía, Jorge Luis Vargas.
  2. Impedir que el gobierno, como se lo propone, presente otra reforma tributaria que enmascare la anterior, o una que proponga privatizar Ecopetrol, ISA y otras empresas públicas, congelar los salarios y hacer una masacre laboral de trabajadores del Estado.
  3. Abolir la ley 2010 de 2019, que les concedió enormes reducciones de impuestos a las empresas, y eliminar todas las deducciones, exenciones, descuentos tributarios de los que se benefician, principalmente, las grandes compañías, todo lo cual le quita al estado un recaudo anual de alrededor de 20 billones de pesos.
  4. Respaldar a los pequeños y medianos agricultores, industriales y comerciantes; atender las exigencias de los empresarios no monopolistas del transporte: camioneros independientes, taxistas, etc.
  5. Exigir el retiro del Congreso del proyecto de ley 010, que empeora el sistema de salud, lo encarece y les entrega, aún más, los dineros públicos a las EPS, principalmente multinacionales, para que se lucren y se los roben. Derogar el artículo 242 del Plan Nacional de Desarrollo, que establece la “contribución solidaria” en salud, con el fin de cobrarles por el servicio a la mayoría de las personas del régimen subsidiado.
  6. Suprimir el llamado Sisbén IV, metodología que busca, a través de la “focalización” suprimir los subsidios a los servicios públicos de energía y gas a millones de familias de los estratos 1, 2 y 3.
  7. Que se derogue el decreto 1174, mediante el cual se estableció el trabajo por horas y se arrasan los derechos laborales establecidos en la ley.
  8. Que haya empleo para todos o un mínimo vital pagado por el gobierno a todos los desempleados.
  9. Que cesen las masacres de jóvenes y líderes sociales y que no haya más impunidad de los cómplices o autores gubernamentales de estos delitos.
  10. Que se acelere el plan de vacunación masivo y gratuito contra el covid-19; que no se le entregue la inmunización a la empresa privada.
  11. Matrícula cero permanente y subsidios de alimentación y transporte para la educación superior pública.
  12. Garantías plenas de salubridad para la alternancia educativa, y disposición total y gratuita de conectividad y dispositivos electrónicos de comunicación para los estudiantes de la educación pública primaria y secundaria.

Expresamos nuestra disposición a conversar con ustedes a la mayor brevedad.

¡Abajo el gobierno tirano de Duque!

¡Abajo la dictadura uribista!

Atentamente,

Comité Nacional de Enlace, CNSSP

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