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¡Hay razones de sobra para salir a las calles este 14 de septiembre!

El país vive una atropellada sucesión de acontecimientos que sumen al pueblo en enormes sufrimientos, agravados por las medidas dictatoriales del gobierno tomadas escudándose en la pandemia del covid-19 orientadas a favorecer a los poderosos dueños del capital, así como por las arbitrariedades de las empresas y por el horror de las masacres y asesinatos de líderes sociales, jóvenes, negros, indígenas, campesinos, reincorporados de las Farc, así como de personas defensoras de derechos humanos, que ocurren a diario. Tras cada atropello viene otro peor, sumando presión a la caldera de la ira de los oprimidos. 

Las cifras del Dane muestran el drama de la miseria creciente: en julio el desempleo llegó a 20,2 %, siendo más alarmante en las mujeres, con un 26,2 %; mientras ciudades como Neiva e Ibagué llegaron a tasas hasta ahora inconcebibles del 37,4 % y 35,5 %, respectivamente. Como los mismos empresarios que han despedido asalariados por millones venían clamando para que se hiciera de la crisis una oportunidad y se aprobara la reforma laboral del trabajo por horas, la panda uribista en el poder corrió presurosa a satisfacerlos, se pasó por la faja al Congreso y la sacó por decreto. 

Las bases del Decreto 1174 las había puesto Uribe en la reforma pensional del acto legislativo 01 de 2005 que creó la figura de los Beneficios Económicos Periódicos, BEPS, concebidos para que se puedan pagar pensiones por debajo del salario mínimo. En esa línea, el artículo 193 del Plan Nacional de Desarrollo de Duque trazó la ruta de una reforma laboral completa, con el piso de protección social para empleos de tiempo parcial en los que se perciban ingresos inferiores a un salario mínimo y, de otra parte, en el artículo 198 la promoción de los BEPS se anuncia como un aspecto central de la política pensional hacia el futuro. 

Duque y su Ministro del Trabajo mienten cuando afirman que el decreto recién expedido busca asegurar protección en la vejez a millones de colombianos que hoy no la tienen. Es todo lo contrario. Ese decreto abre la compuerta a la generalización del trabajo por horas, sin primas, ni vacaciones; con salarios por debajo del mínimo; con afiliación al SISBEN en salud, un “seguro inclusivo” que no se sabe qué cubre en lugar de una verdadera protección frente a accidentes y enfermedades laborales, y con cotizaciones para pensión proporcionales al tiempo laborado, lo que significa que el trabajador nunca se pensionará, porque no reunirá las semanas que exige el régimen de prima media, ni el ahorro suficiente del régimen de ahorro individual; en cambio recibirá los BEPS, unas mesadas miserables cada dos meses. 

Cuando en el debate se dice que los empresarios saldrán de los trabajadores que tienen un vínculo indefinido para contratar por horas con el piso de protección social, el gobierno replica que la norma crea unas prohibiciones y una vigilancia “rigurosas” para impedirlo. Otra mentira, pues antes de que saliera el decreto, en medio de la pandemia y con la alcahuetería del Mintrabajo, las empresas se han valido del miedo a perder los empleos que han sembrado en los trabajadores y han presionado a miles de ellos para que renuncien a sus contratos indefinidos o a término fijo y acepten ser vinculados por horas. 

En la salud también cursan en el Congreso tres proyectos de Ley profundamente nocivos. El 010, que reglamenta la Ley estatutaria, en el cual se refuerza el sistema de aseguramiento privado creado por la Ley 100 de 1993 y se deja incólume la intermediación financiera que realizan las EPS a las que simplemente se les cambia el nombre por el de Aseguradoras en Salud, AS. El 331, llamado “de fomento al trabajo digno del talento humano en salud”, el cual pasó a segundo debate en la Cámara, a pesar de que más de 50 organizaciones agrupadas en el Pacto por la Salud y la Vida han expresado su rechazo categórico, puesto que en su articulado se burla la contratación directa del personal y se da vía libre a la intermediación laboral mediante contratos sindicales, figura que es la más nefasta forma de tercerización pues instaura una suerte de canibalismo entre colegas y desnaturaliza la esencia de la actividad sindical. Por último, está un proyecto presentado por el senador del Centro Democrático Gabriel Velazco, orientado a reformar el artículo 26 de la Ley 361 de 1977, para acabar con la protección de la estabilidad reforzada que protege del despido a los trabajadores enfermos, reforma que el empresariado ha intentado en varias oportunidades. Frente a esta situación reiteramos lo planteado en el programa de la Coordinadora: i) abolir las EPS; ii) derogatoria de la Ley 100; iii) que el estado garantice los recursos suficientes para que ningún colombiano carezca del derecho efectivo a la salud, es decir, medicina general y especializada, odontología, cirugía, hospitalización y medicamentos; iv) todo el personal de salud debe ser contratado por la nación a término indefinido y con 

De otra parte, el manejo de la pandemia por el gobierno ha sido calamitoso. El presidente Duque cree ocultar esta cruda realidad con sus apariciones diarias en el programa televisivo “Prevención y Acción” montado por sus asesores de imagen para hacer lo único que hacen bien: mentir. Es un engaño mostrarse como el prócer del “éxito” en el manejo de la crisis provocada por el virus cuando las cifras muestran todo lo contrario: Colombia ocupa el sexto lugar en número de contagios en el mundo y en muertes el puesto 11, por encima de muchos países más poblados. Con la plena apertura de la economía recién autorizada confiados seguramente en la “inmunidad de rebaño”, los contagios y las muertes se multiplicarán. Desde un principio el régimen se vio inclinado a poner la economía al mando, pero en este campo los datos tampoco lo favorecen. 

El hambre que se extiende como otra plaga por toda la geografía nacional se revela en que una cuarta parte de los hogares pasaron de tres a dos comidas diarias, según las estadísticas oficiales que, como se sabe, no registran las situaciones extremas de las familias que físicamente no tiene qué comer. En las últimas semanas los medios mostraron en varias ciudades nutridas manifestaciones de vendedores ambulantes, pequeños y medianos comerciantes arruinados pidiendo a gritos que se levantaran las cuarentenas, ante la total ausencia de ayudas del Estado. 

En contraste, se conoció el anuncio de que Avianca, multinacional registrada en Panamá, que cotiza en la bolsa de Nueva York, recibirá un salvavidas de 370 millones de dólares, casi un billón y medio de pesos. En medio de la pandemia la aerolínea despidió cientos de trabajadores, suspendió contratos, presionó licencias no remuneradas y puso en marcha un plan de retiro, como lo hicieron muchas grandes empresas del país. Es inadmisible que mientras se destina semejante suma para sacar a flote a Avianca, mediante el decreto 811 se planee la venta de dos empresas estratégicas: Interconexión Eléctrica S.A E.S.P., que en 2019 le reportó utilidades a la Nación por $1,6 billones, y CENIT, la subsidiaria de Ecopetrol que controla la red de transporte de hidrocarburos, la cual en el mismo año tuvo utilidades de $1,5 billones. En aras de defender el interés nacional situaciones como las aquí expuestas obligan a plantear: i) en lugar de salvamentos de empresas en crisis como el que acaba de hacerse con Avianca poniendo en riesgo importantes recursos de los contribuyentes, el Estado debe proceder a la nacionalización, y ii) frente a la privatización de CENIT e ISA vale la pena recordar lo señalado en el programa de la Coordinadora Nacional Sindical, Social y Popular: “Oponerse a la privatización de Ecopetrol y Cenit S.A. Rechazar la venta de las acciones del Estado en Interconexión Eléctrica S.A., ISA. Derogar el decreto legislativo 811 y las disposiciones que crearon el Grupo Bicentenario o holding financiero.” 

La Coordinadora Nacional Sindical, Social y Popular reitera su condena a las masacres que solo en el mes de agosto, segaron la vida de más de 30 jóvenes en los departamentos del Valle, Cauca, Nariño, Norte de Santander y Antioquia. Expresamos nuestro rechazo al asesinato de líderes sociales y defensores de derechos humanos que ya suman cerca de 190 en 2020 y de los reincorporados de las Farc que superan los 200 desde que se firmó el acuerdo de paz. En muchos casos quedó demostrado que los crímenes fueron perpetrados por las fuerzas armadas o con su complicidad. Esta escalada de la violencia en el país ha creado un clima de terror auspiciado por el Estado que se orienta a acallar la incontenible inconformidad. 

Desde la Coordinadora Nacional Sindical, Social y Popular llamamos a salir a las calles este 14 de septiembre a los 43 años del histórico paro de 1977, porque: rechazamos con indignación las masacres de jóvenes y el asesinato sistemático de líderes sociales, defensores de derechos humanos y reincorporados de las Farc; expresamos nuestra solidaridad con la huelga que adelantan desde el 31 de agosto los 5.000 trabajadores del Cerrejón, por la negociación de su pliego de peticiones y en rechazo al cambio en los turnos, con lo cual suprimen los puestos de 1.200 obreros y se le recarga el trabajo a la planta que queda; exigimos el reintegro de los trabajadores despedidos, suspendidos o enviados a licencias no remuneradas; exigimos una renta básica que garantice un mínimo vital a los millones de desempleados y a los pequeños negocios arruinados; nos solidarizamos con la batalla que han iniciado los trabajadores de los oleoductos de Ecopetrol contra el decreto 811 que busca la privatización de CENIT; exigimos la nacionalización de Avianca; nos unimos a la lucha de los trabajadores de la salud contra los proyectos de Ley 010 y 331; expresamos nuestro apoyo solidario con la lucha de los estudiantes universitarios por la matrícula 0; rechazamos la intención de privatizar ISA y la persecución contra su sindicato; defenderemos los bosques y páramos de las concesiones mineras y el fracking que los destruyen; rechazamos la presencia de tropas gringas en Colombia y el uso de nuestro suelo para agredir al hermano pueblo de Venezuela. 

¡Por pan, techo, salud, trabajo, pensión, servicios públicos y educación para todos! 

Bogotá, 5 de septiembre de 2020 

Coordinadora Nacional Sindical, Social y Popular

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En Bogotá están programadas las siguientes jornadas de agitación y volanteo en portales de TransMilenio, esperamos que más ciudades hagan lo mismo:

  • Lunes 7 sep., 6 a. m. | Portal 80
  • Martes 8 sep., 6 a. m. | Portal del Sur
  • Viernes 11 sep., 6 a. m. | Portal Américas

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