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Por la defensa de la educación pública: matrícula cero, presupuesto suficiente y educación de alta calidad para la juventud colombiana

Con la pandemia los males que ya arrastraba la educación colombiana se han convertido en una catástrofe. Para millones de niños y jóvenes este año académico se perdió literalmente. La solución de la educación virtual en medio de la emergencia sanitaria se tornó ineficaz, pues solo el 50% de los hogares tienen conectividad, y como es obvio, los excluidos están en los estratos 1 y 2, y de estos, una buena parte en las zonas rurales. En donde hay conectividad las familias viven un infierno, pues escasean los dispositivos y en muchos casos los padres tienen que hacer teletrabajo o han sido despedidos, suspendidos o enviados a licencias no remuneradas, por lo que han quedado sin posibilidad de pagar las costosas conexiones a internet. Además, el desempleo entre los jóvenes alcanzó en junio la escandalosa cifra de 29,5 %. En semejantes condiciones se disparó la deserción estudiantil en universidades y colegios y ha crecido en forma sin precedentes la violencia intrafamiliar. 

La situación para los docentes no es menos dramática, pues debido a la deserción cunden los despidos y con la virtualidad se les ha multiplicado la carga de trabajo. 

En Colombia, históricamente la educación de alta calidad ha sido para unos pocos privilegiados. Desde hace muchos años los estudiantes libran importantes batallas para que se supere la crisis presupuestal acumulada que arrastran las universidades públicas y que causa rebajas en el nivel de la enseñanza y la investigación, falta de laboratorios y equipos, predominio de profesores de hora cátedra frente a los de tiempo completo e insuficiencia y deterioro de las instalaciones físicas, entre otros, pero el Estado, en lugar de destinarles los recursos que requieren para subsanar todas estas falencias, planteó la política de créditos educativos para descargar sobre las familias la financiación de la educación superior, por un lado, y por el otro, asignó el grueso de los dineros públicos a “Ser Pilo Paga” y “generación E”, que no son otra cosa que subsidios a las universidades privadas con la excusa del apoyo a estudiantes talentosos de los estratos bajos. Como ha sucedido en la salud, en el sistema educativo las políticas oficiales buscan privatizar mediante programas como los señalados o como los colegios en concesión o los convenios en la educación básica y media. 

Hoy, con la pandemia, la pregunta es cómo garantizar la permanencia de los 621 mil estudiantes que hacen parte de las 32 universidades públicas, teniendo en cuenta que de estos el 71 % son de estratos 1 y 2 y que ya la deserción supera el 50 %. La asignación de $97.500 millones para cubrir el pago de matrículas que hizo el gobierno mediante el Decreto 662, es una limosna que no resuelve el problema, como todas sus medidas hacia el pueblo en esta emergencia. Para mostrar un solo ejemplo, de esos dineros a todas las sedes de la Universidad Nacional les correspondería la ridícula suma de $5.194 millones. La verdadera solución la han dado los mismos estudiantes al levantar la exigencia de la MATRÍCULA CERO, reivindicación que fue recogida en el programa de la Coordinadora Nacional Sindical, Social y Popular, CNSSP, aprobado en el Encuentro del 11 y 12 de julio. Lo que se pide se 

justifica aún más porque sin clases presenciales las universidades disminuyeron significativamente sus gastos. A esta situación no escapan los estudiantes de las Instituciones de Educación Superior privadas que desertan por montones ante las costosas matrículas y a quienes llamamos a unirse a la lucha para lograr en lo inmediato que se reduzcan, y a la postre, la financiación estatal de toda la educación. 

Con la lucha ya se consiguió que en algunas instituciones se asignara el presupuesto y se aprobara la matrícula cero. La CNSSP respalda incondicionalmente la valerosa lucha de los estudiantes colombianos que se encuentran en tomas y huelgas en las sedes de la U Pedagógica y las de la U Nacional en varias ciudades del país, y hace un llamado para que en esta hora difícil juntemos las batallas del pueblo en una sola y a que no descansemos hasta lograr, además de la matrícula cero en todas las universidades, los siguientes objetivos: i) que se incremente el presupuesto educativo para garantizar enseñanza estatal financiada totalmente por el estado, obligatoria en todos los niveles y de la más alta calidad académica e investigación y la elevación del nivel de vida de los educadores; ii) eliminar la privatización de la universidad y la intromisión académica y financiera en ella de las instituciones imperialistas y retardatarias; iii) contratos directos a término indefinido a todos los profesores que hoy son de cátedra y ocasionales, lo mismo que para los demás trabajadores de la educación; iv) pago de la deuda histórica del gobierno a las universidades públicas y financiación de estas de acuerdo con la demanda; v) condonación de las deudas con el Icetex, y en general, de todos los créditos educativos. 

Desde la Coordinadora Nacional Sindical, Social y Popular, CNSSP exigimos del gobierno nacional una inmediata solución presupuestal que garantice con la matrícula cero la permanencia en sus cursos a todos los estudiantes de pregrado de las universidades públicas. Así mismo, respaldamos la bandera levantada por la juventud en el paro del 21 de noviembre pasado de desmonte del ESMAD y exigimos que cese toda represión y hostilidad hacia las tomas que se están adelantando. 

¡MATRÍCULA CERO EN TODAS LAS UNIVERSIDADES DEL PAÍS! 

SOLIDARIDAD CON LA LUCHA DE LOS ESTUDIANTES POR PRESUPUESTO SUFICIENTE PARA LAS UNIVERSIDADES 

POR PAN, TECHO, SALUD, TRABAJO, PENSIÓN, SERVICIOS PÚBLICOS Y EDUCACIÓN PARA TODOS 

Coordinadora Nacional Sindical, Social y Popular

Descargar en .pdf este comunicado sobre la Matrícula Cero

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