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Por un paro general indefinido de la producción, el transporte, los servicios, las entidades públicas y privadas para hundir la reforma tributaria

 El gobierno de Duque ya le presentó al Congreso la reforma tributaria más agresiva de todos los tiempos contra los pobres y los sectores medios. Estos son sus principales aspectos y consecuencias:

  1. El costo de vida subirá como nunca, pues todos los bienes y servicios de la canasta familiar se verán afectados de una o de otra manera.
  2. Las carnes de res, cerdo y pollo, el pescado, la mortadela, el salchichón, los huevos, la leche, el queso, las harinas, el arroz, las pastas, el café, el azúcar, la sal, los útiles escolares, cuadernos y libros subirán de precio por la artimaña “técnica” de clasificarlos como “excluidos”; lo cual significa que los productores no podrán descontar en sus declaraciones el IVA pagado por los insumos, por lo que se lo cargarán al precio de los artículos, como ya lo están anunciando los gremios de productores. 
  3. A la vez, a insumos como las harinas y tortas de soya, aceites de palma y girasol, harinas de pescado; sistemas de riego, máquinas y herramientas para beneficiar ganado, aves, cerdos y peces se les subirá el IVA de 5 % a 19 %; con lo que los precios se elevarán aún más, y habrá mayores importaciones de alimentos y otros productos del agro, lo cual ahondará la quiebra de los productores nacionales.
  4. Otros productos pasarán de 0 % a 19 % de IVA como los atunes, el caucho y las llantas para carros; el ladrillo; motos y bicicletas eléctricas, celulares, computadores, boletas de cine y otros espectáculos, así como las comisiones por utilización de tarjetas de crédito. A los servicios públicos de agua, energía y gas de los estratos 4, 5 y 6 se les impondrá IVA del 19 %. El IVA a la gasolina y el ACPM pasará de 5 % a 19 %. 
  5. A millones de familias de los estratos 1, 2 y 3, por medio del Sisbén IV, les subirán en más de 50 % las tarifas de los servicios de energía y gas, con el cuento de que no son tan pobres como para recibir subsidios.Millones de personas que ganan algo más de dos salarios mínimos pagarán exorbitantes tarifas de impuesto de renta. Igual suerte correrán decenas de miles de pensionados con mesadas de $4,5 millones en adelante. A los empleados públicos les congelarán por años los sueldos; también se estancarán los gastos en salud, educación e infraestructura. Además, Duque exige facultades para suprimir, restructurar, fusionar, modificar entidades públicas y plantas de personal, lo que redundará en privatizaciones, despidos y arrasamiento de los derechos de los trabajadores estatales.
  6. Con la elevación del impuesto al patrimonio y el llamado régimen Simple, se esquilmará, aún más, a profesionales, pequeños y medianos comerciantes, agricultores o industriales. Según Camacol, las medidas sobre la construcción impedirán construir unas 100.000 viviendas de interés social y se perderán 500 mil empleos. Por el contrario, a los más ricos y a los monopolios se les mantendrán casi intocados los privilegios tributarios de que gozan, que los exoneran de pagarle al fisco anualmente decenas de billones de pesos. Se les prorrogará el Programa de Apoyo al Empleo Formal, PAEF, mediante el cual el gobierno les regala a las empresas entre el 40 % y el 50 % de un salario mínimo por cada empleado, programa que beneficia, ante todo, a las compañías de más de 500 empleados. También, mantendrán una bajísima tasa de impuestos a los dividendos de sus acciones.
  1. Se autoriza a las ciudades capitales para establecer peajes dentro del perímetro urbano. 

Así, mientras se colma de beneficios a los más ricos, se les sacarán de los bolsillos más de $23 billones a las arruinadas clases medias y a millones de pobres, que hoy apenas comen una o dos veces al día. 

De ese nuevo recaudo —como lo exigen el Fondo Monetario Internacional, la OCDE, el Banco Mundial y las Calificadoras de Riesgo— irán $15 billones (el 65 %) a pagar deuda pública interna y externa. 

Duque disfraza este saqueo a las mayorías diciendo que es para sostener los llamados programas sociales como Ingreso Solidario, Familias en Acción, Jóvenes en Acción, Adulto Mayor, y una pírrica “devolución” del IVA. Programas usados para hacer clientelismo, llenar los bolsillos de los corruptos, y tratar de adormecer al pueblo con limosnas para que acepte las reformas hambreadoras. 

Pero la reforma tributaria no es la única tropelía que fraguan los dueños del país. Insisten en una nueva reforma laboral y pensional; en acabar los derechos de los asalariados mediante el decreto 1174; en aumentar los aportes para salud a cargo del trabajador; en reformar el sistema de salud con el proyecto de ley 010, que ahonda el robo de las EPS y la tercerización de la fuerza laboral. 

El pueblo unido tiene que derrotar estas nefastas reformas, empezando por la tributaria. Hay que impedir que el gobierno inepto y corrupto le cargue al pueblo la crisis causada por la voracidad de los banqueros y los monopolios. 

Hay que rechazar la indolencia del régimen, que va a comprar aviones de guerra por más de $14 billones, mientras cunden el desempleo y el hambre. 

No permitamos que los gobernantes, incluidos los “alternativos”, nos atemoricen con toques de queda y cuarentenas con las que buscan impedir que el pueblo vuelva a levantarse como el 21 de noviembre de 2019 y el 9 y 10 de septiembre de 2020. En cambio, son lerdos con las vacunas y llenan a reventar los sistemas masivos de transporte. 

La Coordinadora Nacional Sindical Social y Popular emplaza a las centrales sindicales, al Comité Nacional de Paro, integrado por estas y por Fecode, a que llamen a convertir la jornada del 28 de abril en la fecha de inicio de un verdadero paro general de la producción, los servicios, el transporte, las entidades públicas y privadas, el cual no se levante sino cuando se logre el objetivo de hundir la reforma tributaria. Solo con una lucha de estas dimensiones derrotaremos al gobierno. No más “concertaciones” de baratijas; ya basta de utilizar el movimiento con intereses meramente electorales, mientras la oligarquía exprime al pueblo; ya basta de reducir los paros a simples desfiles coloridos y festivos. Es el momento de luchar sin tregua para impedir los atropellos y las injusticias contra los obreros, los campesinos, las masas estudiantiles, los jóvenes sin futuro de los barrios populares, las mujeres, los indígenas y afros, los vastos sectores medios. 

Contra las reformas antipopulares icemos las banderas de no pagar la deuda; nacionalizar la banca y demás ramas económicas que inciden en el bienestar del pueblo; desprivatizar la seguridad social y los servicios públicos; suprimir los beneficios tributarios a los monopolios y magnates; abolir las EPS, las AFP y las ARL. 

La situación favorece el alzamiento del pueblo contra el régimen. No dejemos perder el momento. 

¡Que se convoque, a partir del 28 de abril, a un paro general indefinido contra la reforma tributaria y fiscal! 

¡Abajo el IVA que encarece la canasta familiar! 

¡Abajo el alza de los impuestos a los asalariados y pensionados! 

¡No al pago de la deuda a costa del hambre del pueblo! 

¡Abajo el decreto 1174! 

¡Por la vida, pan, salud, trabajo, techo, pensión, educación y servicios públicos para todos! 

Descargar este .pdf sobre la Reforma Tributaria

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